A medida que se acercan los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro siguen intensificándose los controles de la seguridad. Además de distintos puntos de la ciudad y de la playa (foto de la derecha), las medidas se extremaron desde el fin de semana en los aeropuertos, en especial en el Tom Jobim, que será el centro de los arribos y salidas durante los Juegos. Todos los viajeros (centro), tanto de vuelos nacionales como internacionales, debieron pasar por una requisa más exhaustiva que la acostumbrada -que provocó hasta pérdida de vuelos-, pero los controles no se suspendieron. Así, un equipo antiterrorista desarmó un bolso sospechoso (izquierda), que había sido abandonado en la tradicional avenida Copacabana. En tanto, el grupo brasileño llamado “Ansar Al Khilafah Brazil” expresó su apoyo a la milicia terrorista Estado Islámico.